La ilusión de la Creación Perfecta
Sus imaginaciones superaban los límites normales y tenían todo un mundo como materia prima para crear. Tenían las intenciones, tenían las ideas, tenían el tiempo y una visión infinita, pero al verlas, sus manos eran demasiado pequeñas para el emprendimiento.
Le preguntaron a Él, fuente de sabiduría: ¿qué nos aconsejáis?
Él les respondió: crearais lo pequeño y aquello creará lo grande, controlarais lo pequeño y aquello controlará lo grande, pero os advierto que si ignoráis el detalle de lo pequeño, nada seriáis vuestro al terminar.
Y así fue, crearon lo más pequeño. Con sus maravillosas manos hicieron algo a su medida, y por vanidad tal vez, teniendo el poder y la liberad para usarlo, aún sabiendo que no hay pecado que no sea cobrado… hicieron un semejante.
El universo es irónico a veces y utiliza las matemáticas de la creación para burlarse de los creadores... o más bien ejecutar su sentencia de la ley del Karma.
Lo pequeño tenía intenciones medidas, sobrevivir y crear descendencia era su premisa, poseía un mundo como materia prima, su hábitat, y tenían un tiempo, aunque limitado. Sin embargo, un solo cálculo estaba fuera de sus parámetros. Una diferencia de infinitos sigue dando infinito. Ellos no vieron el detalle en la ecuación, y lo pequeño poseía una visión ilimitada. Y a demás, su vanidad.
Poseer visión implica llevar la virtud de tener deseos, los deseos que su capricho demandase. Un deseo se lleva a cabo con una pasión, pasión que es alimentada por ver la realización de un anhelo. Y solo un sueño de grandes dimensiones hacía falta… alcanzarlos a Ellos, sus creadores.
Continúa...